Realidades y mitos de escribir

Escribir me ha traído nuevos amigos, oportunidades interesantes en el ámbito de la tecnología, una audiencia que debate mi contenido, crecimiento personal y capacidad para conectar ideas más complejas.

Ha sido mi estrategia de marketing personal principal.

Sin embargo, admito que escribir es difícil. Al alcance de todos, pero con sus retos.

"Todos podemos escribir" es la frase que comento en las reuniones cuando me preguntan sobre mi blog y artículos que comparto en redes.

Con el paso de los años, he aprendido estas lecciones.

Mito 1. Escribir es sólo para los que tienen el "talento"

Yo nunca me he considerado un "escritor". Más bien, soy un profesional que comparte sus aprendizajes diarios.

Todos los días enfrentamos un estilo de vida muy particular. No todos vivimos lo mismo.

Lo que consideramos normal, no lo es para la gran mayoría de las personas.

"Soy instructor de baile y es tranquilo".

No lo creo. Hay muchos hábitos que seguro tienes para mantenerte en forma, dominar técnicas nuevas y habilidades para transmitir ese conocimiento.

"Soy profesor y dar clase es algo normal".

La vida de un profesor tiene muchos retos y factores. Estudiantes, currícula, colegas, hacia dónde vamos como organización, descubrir talento, inspirar y también, mantenerse actualizado.

"Soy estudiante de medicina. Todavía no hago gran cosa".

La vida de un médico es muy interesante, incluso desde la universidad. Existe una gran cantidad de personas "googleando" sobre el tema para saber si estudiar y dedicar su vida a esta carrera vale la pena.

Y podemos seguir. He visto marcas personales muy interesantes en programación, arquitectura, diseño, que comparten sus historias a través de artículos de manera creativa y constante.

Jamás lo he visto como un acto de ego, más bien, es ver a través de sus ojos.

Cuando admites que tu vida no es tan "normal" y tomas la decisión de compartir, lo que sigue es escribir ensayos pequeños de la misma. No tienen que ser complicados ni rebuscados, ni la intención debe ser impresionar a tu círculo.

Es compartir. Crear confianza. Analizar mejor la idea y mirarlo desde otra perspectiva.

En el mejor de los casos, atraerás personas que están sincronizadas contigo e iniciarás conversaciones.

Mito 2. Debe haber "inspiración"

La inspiración es muy "subjetiva". En la gran mayoría de los casos es más un: "si me dan ganas".

Mis mejores artículos surgieron por forzarme a hacerlo.

Es como hacer ejercicio. Hay una inversión de tiempo y esfuerzo mental. Al inicio es pesado y probablemente lo odies. Con los días, te vuelves más orientado a los detalles, observas más a tu alrededor y te sueltas más fácil con las palabras. En lo cotidiano, comienzas conversaciones nuevas, tanto personas como temas.

Es un músculo que uno debe trabajar. Puedes empezar una vez a la semana apartando un momento puntual para realizarlo. Luego, aumentas la recurrencia.

No esperes a la inspiración. Puede que nunca llegue.

Mito 3. Necesito una plataforma "carísima"

Estoy de acuerdo en que tener un blog con tu dominio (www.tunombre.com) vale la pena. Es tu espacio en Internet para compartir y organizar todo tu contenido. En tácticas de marca personal es altamente recomendado.

Pero, ese es un paso intermedio y deberías considerarlo cuando ya llevas 10 artículos mínimo.

Antes, lo mejor es ser simple y escribir un ensayo en Facebook. Si. En Facebook, en el área de publicación.

También existe Medium, que es una plataforma excelente para practicar.

Lo ideal es escribir primero.

No pienses en lo que necesitas tener, sino en lo que ya tienes a tu disposición.

Mito 4. Si no tiene "likes", para que escribir

No busques los "likes" ni los persigas. Son efímeros.

Coloca mejor un "Call to Action" o llamada a la acción al final de tu artículo.

Diles qué quieres que hagan e indica que se suscriban en una lista tuya o que compartan tu contenido para seguir la conversación.

Los "likes" son irrelevantes en el gran esquema de la vida profesional. Lo que deberías buscar es conectar.

Recuerda que, si lo que escribiste no tuvo tracción, no te preocupes. No es un concurso de popularidad. Es un tema de persistencia y constancia.

Después de 10 artículos, aparecerán personas que quieran seguir tu contenido. Aunque sean dos, dales preferencia y ubícalos en tu lista de suscripción, página, foro, donde puedan disfrutar de manera más rápida tu contenido.

Mito 5. El mundo ya tiene muchos artículos

Medium, una de las plataformas para escribir más destacadas de los últimos años, crece 140% al año, con cerca de 60 millones de lectores al mes.

Si esto lo complementamos con otras plataformas como Facebook, Linkedin y la infinita cantidad de blogs que se crean, reconozcamos la gran cantidad de personas que buscan nuevas ideas todos los días, en todos los sectores.

No es cierto que Internet ya tiene muchos artículos. Al contrario, apenas estamos empezando.

Seguirán apareciendo investigaciones, noticias, actualizaciones, innovaciones, propuestas en todos los sectores y por nuestra parte, nuestra vida tendrá nuevas experiencias diariamente.


Escribiendo mi artículo número 10 · Puebla, México. 2016.

Realidad 1. Todos empezamos escribiendo "raro"

El primer artículo que escribí fue un desastre.

Faltas de ortografía. Ideas sin sentido. Voy hablando de algo y termino en otro lado.

Me llevó dos días un pequeño artículo de 6 párrafos.

Pero, está bien. Siempre, al intentar una habilidad nueva, fallaremos irremediablemente. Aprender a fallar rápido es parte de crecer. Romper la pena de que no lo sabemos todo, es lo que nos hace mejorar rápido.

Deja ir ese primer artículo. Que lo hagan pedazos. Reconoce la retroalimentación y el siguiente hazlo mejor.

Realidad 2. Editar te va a llevar más tiempo que escribir

Llegado un punto, cuando tu problema ya no es escribir, aparece un nuevo obstáculo llamado edición.

Les soy honesto. He podido escribir buenos artículos en 30 minutos, pero me he llevado unas dos horas editando para comunicar correctamente la idea.

Leo nuevamente el artículo, reviso que tenga coherencia y reduzco lo más que puedo.

Si hay un bloque de 10 líneas que puedo reducir a 3, lo hago. Siempre. Sintetizar es el arte de los genios.

Lo reviso múltiples veces y publico. Siempre publico. Si ya lo considero listo, en ese momento "lanzo".

El riesgo de esperar a otro momento es que estoy seguro que voy a leerlo nuevamente, lo edite otra vez y suceda que ya no lo quiera lanzar porque "le falta".

Escribe. Edita. Lanza.

Realidad 3. Si escribes bien. piensas aún mejor.

Cuando escribes, explicas cosas.

Explicar requiere que estructures mentalmente lo que quieres decir y que las personas que lo leen, lo entiendan.

Debes de dominar el tema tú primero. Luego, hablar del asunto.

Podría decirse que también puede ser una técnica de estudio. Temas de los cuales yo he hablado, enseñado o escrito se quedan mucho tiempo en mi mente y las concateno con conceptos aún más difíciles, alcanzando un nuevo nivel de experiencia.

Si te cuesta trabajo escribir sobre un tema, es que no lo entiendes totalmente. Y está bien, investiga y crea tus conclusiones iniciales.

Realidad 4. Encuentra espacios mentales para escribir mejor

Hace varios años, escribí un artículo sobre lo importante de los espacios mentales.

Lugares donde puedes alcanzar concentración máxima para escribir. En ese momento de mi vida lo expliqué mejor y por ello, te comparto el artículo.

Realidad 5. Tus mejores ideas sucederán en momentos aleatorios. Lleva una libreta contigo.

Es uno de los hacks más fáciles y maravillosos que conozco.

He tenido ideas para escribir en situaciones donde estoy dando clase, consultorías, viajando en un camión de 5 horas, desayunando o incluso a las 2am.

En ese momento, escribo la idea al aire y elementos que me gustaría incluir.

Cuando estoy en la laptop, sólo me siento y reviso la libreta. Luego, empiezo a recordar y avanzo.

Si surge una idea y no la escribo, la pierdo para siempre. Son como un pokemon. Atrápalos cuando aparecen.


Conclusiones

Escribe. Hoy. Algo. Que sea simple.

Permite que la gente lea un poco de ti.



Mike Nieva

Mike Nieva

Activando marcas personales, desarrollando software e impulsando empresas con alta misión educativa.