Lo difícil (y valioso) de dar una conferencia TEDx

Hace muchos años, descubrí TED y sus charlas independientes TEDx mientras investigaba sobre educación y la propagación de estudiar en línea.

Me enamoré del asunto. Vi la gran cantidad de personas comunicando ideas simples pero contundentes, con un dominio de escenario impecable.

En esos ayeres, apenas comenzaba mi vida profesional y no tenía ni idea de qué es lo que quería hacer.

Pero, sabía que algún día me subiría a un escenario de ese estilo y hablaría de un tema que me apasionara.

Ese día sucedió en 2017 y hace una semana liberaron la charla en el canal de Youtube.

Les comparto cómo fue mi proceso, el video y los aprendizajes.

La invitación

En 2017, Bryan Peralta, gran gestor de proyectos y amigo que conocí en una de nuestras consultorías sobre negocios y marcas empresariales, me invitó a participar en su evento TEDx, el cual estaba organizando en su ciudad.

Si hay algo que he aprendido con los años es siempre estar generando conversaciones con personas nuevas que se acercan a tu marca. Ahí nacen las oportunidades de todo tipo. Ser buena persona te abre puertas.

Con este mensaje, respondí y acepté a participar.

Aquí quiero recalcar que en la gran mayoría de eventos de este tipo, para poder entrar debes de contar con una tracción de proyectos relevante, actitud profesional enorme y por supuesto, estar en la atención de los organizadores para considerarte, ya que suceden diferentes filtros en el mismo. Me hicieron una revisión minuciosa de mi marca online, potencial y alcances.

En mi mente sabía que sería una interesante experiencia y no me ponía nervioso el asunto.

"Llevo años subiéndome a escenarios. Este es un nuevo formato, pero, está fácil", me dije a mi mismo.

Claro. Asumí incorrectamente.

Faltaban aún meses. Por ello, seguí con mi vida hasta que llegara una fecha más cercana.

La preparación

Un mes antes del evento, TEDx y su equipo de organización local me envió diferentes documentos a firmar y un listado de libros, videos, recomendaciones para la charla.

En lo personal, el más importante es el de "TED Talks, de Chris Anderson".

Lo leí, entendí que todo lo que se comentaba ya lo sabía sin problema. Me confié plenamente.

Volamos a Nuevo Laredo y un día antes de la charla, prepararon sesiones de práctica para los conferencistas.

Confiado subí al escenario, me dieron la seña de inicio y comencé.

Lo hice terrible.

No puedo describirte la pena con la que lo hice. En ese momento, entendí varios factores:

  • Suelo ser una persona que se mueve por el escenario. Aquí no podía hacerlo. Tenía que mantenerme dentro de la cámara y un círculo que denotaba dónde podía caminar. No tenía control de mi cuerpo hasta que lo descubrí en ese momento.
  • Al ser oscuro, muy oscuro, el auditorio, no puedes ver a la gente, pero percibes audiencia masiva. No es nada nuevo para mí pero en esa ocasión me generaba una sensación de descontrol más grande de lo normal. Usualmente acomodo mi voz y estilo de acuerdo al nivel de energía de la sala. Aquí no la tienes. Eres tú y tu idea.
  • Puedes voltear a ver tu presentación, pero no es lo correcto y se ve mal. Eso ya lo sabía y se te avisa antes. Sin embargo, yo confiaba plenamente en voltear de manera natural y dar la charla amenamente. Nope. Te das cuenta que el tema debes dominarlo al 100% y tu guión es el elemento más importante. Lo de atrás es un complemento.

Al bajar, no dejaba de preguntarme, "¿y ahora qué?".

Pasé todo el resto del día, junto con otros conferencistas y en mi cuarto, repasando el guión y tema.

Estela Cervantes, mi novia, me ayudó a practicar y me dio retroalimentación fuerte para mejorar. (Gracias).

Adrián Martínez, diseñador y amigo, me ayudó a elegir los slides correctos a través de una videollamada.

Practiqué con Felipe Lara, uno de los mejores científicos en inteligencia artificial que he conocido. Entrenamos para comunicar las ideas articuladamente y encontrar la cadencia correcta del evento. Se volvió un gran aliado y amigo.

Seguí practicando.

Eran las 3:30am. Dormí un par de horas. Mejoré bastante pero estaba extremadamente nervioso.

La ejecución

El día del evento, todos estabamos extasiados.

Auditorio a reventar. Cámaras. Filas largas para entrar.

TED es una marca que vende. Y en ese sentido, todas las personas que pagan por un evento de este estilo buscan aprender, sorprenderse, salir inspirados, retarse intelectualmente con la idea que le pongas al frente.

Al llegar mi momento, respiré profundo, subí al escenario y comencé.

Mi tema fue sobre marcas personales.

Dividí el asunto en 3 áreas.

  • Sobre mi audiencia y mi dinámica de 3,000 suscriptores.
  • El término de "Marcas Personales Relevantes" y mi investigación sobre el asunto.
  • Personas que se han cruzado en mi vida profesional y he visto su crecimiento nato.

Mientras hablaba, me fui relajando y en los últimos minutos, cerré mucho mejor y me oía diferente.

Te puedo decir que parece como si todo tu mundo se redujera a 18 minutos. Es similar a dar una presentación de baile. Todos ven cada detalle, mirada, sonrisa, movimiento que haces. Y te haces sensible a eso.

Es muy divertido pero extremadamente cansado.

Como comentario adicional, un año después, me doy cuenta que mi energía no estaba tan fuerte como en otras conferencias o ponencias que he ofrecido.

Entiendo que estaba extremadamente nervioso por lo desconocido del formato. Súmamente concentrado, pero tenso.

He tenido un gran progreso como conferencista, pero también me revelé todo lo que me falta por aprender. Considero que la próxima vez lo haré mucho mejor.

Tranquilidad post-escenario

Al bajar, tienes un "Achievement Unlocked" en tu corazón. Sabes que ya terminó y puedes disminuir tu estrés.

El evento siguió y al finalizar, se acercan muchas personas con inquietudes y buscan fotos.

  • ¿Dónde puedo leer más sobre el tema?
  • ¿En qué organizaciones estás trabajando?
  • ¿Cómo podría iniciar con mi marca personal?
  • Si quisiera invitarte a mi universidad, empresa, organización, ¿cómo te contacto?

También nos abrazamos entre conferencistas de este logro y lo pesado que fue.

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¿Y saben? Yo soy mi peor juez. Siempre he sido perfeccionista con mis ejecuciones profesionales, pero en ese momento, me relajé y acepté que lo hice bien.

Consideraba que ya dominaba los escenarios, pero aún me falta bastante por recorrer.

Finalmente, fuimos a la cena de agradecimiento. Me regalaron un muñeco con mi camisa morada que me recuerda todo esto cada vez que lo veo.

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Evaluar, identificar, proseguir y concluir

Ha pasado un año desde esa charla.

Apenas fue publicada en la plataforma de Youtube y cuando me avisaron, recordé bastante y comparé el "Mike" de hoy con ese "Mike".

De ahí, decidí hacer este artículo.

Sé que si volviera a hacer otra charla TEDx, la haría diferente y con más perspicacia.

Sólo puedo decirte que si tienes la oportunidad de participar en uno de estos eventos:

  • Prepárate. Es muy diferente a otras ponencias. Se siente presión, precisión y mucha más audiencia de la que te imaginas. Son eventos que llegan muchas personas.
  • Practica. Todo importa. Tu lenguaje corporal, tu tranquilidad mental y dominio del tema. Haz todo lo posible por ejecutar 10 sesiones del mismo. No te confíes. Si puedes, que alguien más te de retroalimentación sobre la charla.
  • Disfruta. Tal vez no fue la mejor presentación de mi vida pero sé que lo viví maravillosamente. Aprovecha para conocer nuevas personas, a los ponentes y todo lo que están haciendo porque son personas que brillan en sus ramos. Date cuenta al final de lo que has alcanzado y cuales son tus siguientes niveles profesionales.

Al final, subámonos más a los escenarios. Vale la pena y si estás por dar una charla de este estilo, te deseo lo mejor de los éxitos. Es una gran experiencia.

Si todavía no pero te gustaría, sé relevante en tu ramo, construye una sólida marca personal y acércate a los organizadores de estos eventos.

Te juro que te cambiará la vida.

-beyourself



Mike Nieva

Mike Nieva

Activando marcas personales, desarrollando software e impulsando empresas con alta misión educativa.